La Junta mantiene en marcha el proyecto de desaladora privada en la Axarquía
24 de marzo de 2025 (07:31 h.)
La iniciativa de Magtel S. L. avanza en su tramitación administrativa con una inversión de 120 millones de euros
Las recientes lluvias han dado un respiro a la provincia de Málaga, con los embalses superando el 54 % de su capacidad, pero el problema estructural del agua sigue sin resolverse. En este contexto, la Junta de Andalucía mantiene activo el proceso administrativo para la construcción de una desaladora privada en la Axarquía, promovida por la empresa cordobesa Magtel S. L.
El proyecto, que lleva en trámite desde finales de 2020, ha dado un nuevo paso adelante con la publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) del anuncio por el que se somete a información pública la concesión de ocupación del dominio público marítimo-terrestre en Vélez-Málaga. Este trámite permitirá la presentación de alegaciones por parte de las partes afectadas antes de que la Administración tome una decisión definitiva.
Una inversión millonaria y una ubicación estratégica
La desaladora propuesta por Magtel se situaría en las proximidades de la depuradora de Vélez-Málaga, al sur de la autovía y al oeste del centro comercial El Ingenio. La inversión prevista asciende a 120 millones de euros, con una capacidad inicial de producción de 40 hectómetros cúbicos anuales, ampliables a 60 si fuera necesario. De esta cantidad, 10 hectómetros se destinarían al consumo humano, mientras que el resto se dirigiría al riego agrícola.
El diseño de la planta contempla una estructura modular que permitiría ajustar la producción a la demanda en función de las necesidades de cada momento. Además, la empresa ha propuesto un sistema de suministro eléctrico basado en contratos a largo plazo para garantizar estabilidad en los costes, con la posibilidad de incorporar energía solar para reducir aún más el precio del agua desalada. Según los cálculos de Magtel, el metro cúbico de agua podría mantenerse por debajo de los 0,3 euros.
Competencia con el proyecto estatal
A pesar de que el consejero de Agricultura, Ramón Fernández-Pacheco, afirmó el pasado mes de febrero en Vélez-Málaga que “el único proyecto sobre la mesa” es la desaladora pública anunciada por el Gobierno central, la propuesta privada sigue avanzando en su tramitación.
El Ejecutivo nacional comprometió en 2023 una inversión de 100 millones de euros para la construcción de una desaladora pública, financiada mediante un canon que deberán asumir los usuarios. No obstante, este proyecto aún no ha superado la fase de evaluación ambiental, lo que deja abierta la posibilidad de que la alternativa privada de Magtel pueda adelantarse en su ejecución.
Dudas y oposición desde el ecologismo
Desde el Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA-Ecologistas en Acción) han manifestado su escepticismo sobre la viabilidad de una segunda desaladora en la comarca. Su portavoz, el biólogo Rafael Yus, sostiene que “el proyecto sigue sus trámites para asegurarse un lugar privilegiado en caso de necesidad”, pero duda de que finalmente se lleve a cabo si la instalación estatal prospera.
En cualquier caso, la organización ecologista ha anunciado que estudiará en detalle el proyecto y presentará alegaciones si lo considera necesario, aunque reconoce que su ubicación no afectaría a zonas sensibles como el delta del río Vélez.
Un futuro incierto
La construcción de la desaladora privada aún debe superar múltiples obstáculos administrativos antes de convertirse en una realidad. Si logra la concesión definitiva, el plazo estimado para su ejecución sería de dos años.
Por el momento, la Junta mantiene abierta la vía para que la iniciativa privada juegue un papel en la solución al problema del agua en la Axarquía. Sin embargo, la última palabra la tendrán los órganos de planificación hidráulica y, en última instancia, la evolución de la crisis hídrica en la región.